22/5/13

Vegetal



La luna llena se mecía inquieta por tu cuerpo,
como historias de boscosa lontananza.
Con mil abrazos te transformé en Universo,
Por tus noches y tus dias navegando en remembranza.

Hoy que cumples no sé cuántos días,
prodigando flores como idilios al oeste de tus pasos.
Y las gotas de agua dedicándote alegrías,
bendita seas que amaneces sonriéndole al ocaso.

Haz que tu danza no termine,
y perdure entre llanuras la floresta de tus ojos.

Que esa húmeda alegría por siempre te germine,
como amapolas que te vistan constelada.

Hoy que cumples muchísimos tantos días,
rejuveneces cual suspiros naturales,
Como frutal savia de agua fría,
yo te celebro como aurora en mis boreales.


Fabrizio Aragón










19/4/13

Tú y la niñez que te rodea



Te voy a convertir en música,
con cada dedo y cada verso,
vibrantes cuerdas de arpa mística,
silente sonrisa plasmada de Universo.

Sutil dama de ojos almendrados,
libre cual primaveral pradera,
desnuda danzante de los bosques alejados,
musa de colorida sonrisa verdadera.

Tú que rodeada de niñez el saber prodigas,
y que con tus manos les fabricas fantasias,
Tú que de la curiosidad el fuego avivas,
portadora de flores, incocencia y alegrias.

Y te convertiré en música,
eterna vibraras en cada pétalo de flor,
donde no exista tiempo y lógica,
donde seas eterna en nombre del amor.

Fabrizio Aragón








26/3/13

Nova



De nuevo florece,
incluso esa duda que corta,
reverdece como brote verde,
nueva vida que crece y suspira.

Poesía en mínimas proporciones,
aguaceros a tu deriva mirada,
primaveras sin pedir razones,
cosechas en la lejanía marginada.

Una nova si te veo a lo ojos,
en la noche oscura de tus cabellos,
como rojo recorriéndote lejos,
y mis manos como silentes destellos.

Mística de sándalo suspiro,
como todo lo que tocan tus manos,
sigilo de un vivo respiro,
desnudos como seres humanos.

Pasión húmeda y floreciente,
como mantra en alborada,
tu piel como verso latiente,
en el Universo de mi almohada.


Fabrizio Aragón


 








12/11/12

Navío y tus manos de terciopelo (2010) rare

Sólo el pasar del tiempo medió tregua,
ante esta embarcación de mil palabras,
todos los corales que bebían de tus
aguas,
y esotéricamente el sentirte me hechizaba,

El extraño sabor a marina brisa,
mil botellas con tu nombre sibilante,
bendecidas con tu trémula sonrisa,
flotantes en lo incierto del instante.

Viejo y raído navío,
que golpea olas acechante,
desparece todo este frío,
y el profundo abismo irrelevante.

Y ya en la costa sobre arena,
la marea tu silueta siempre viste,
y esa espuma que me drena cada vena,
sobre cada suspiro en que estuviste.

Fabrizio A.

1/7/12

El hechizo espinas (Boreales Auroras)



Todas mis células nerviosas implosionan de tal manera al verte,
al verte a esos ojos de gato navegante de la Luna
tiemblan mil cascadas hasta el punto de perderme,
y toda mi existencia deja de ser una.

Aún tengo muy presente cada travesía misionera,
por tu derriere de blanca piel leche menguante,
espirales de saliva  en  tu naturaleza,
y saberte a frutas de manera intrigante.

Libérame de este hechizo de sándalo y saliva,
házme olvidar el amanecer entre tus hojas.
suplico un infinito de amuletos y deriva,
y sortilegios contra esta congoja.

Que me hace sentirte sobre el pasto,
con vegetación rodeándote lento,
 como sentimiento intacto,
como final de cuento.

Destrúyeme de una vez,
acaba con todo vestigio de alegría a la sorpresiva,
penetra lentamente con cada  insensatez,
hasta que regrese de nuevo a la vida.


Fabrizio Aragón

30/6/12

Como pasa el tiempo (sonrisa tuya)



Como pasa el tiempo,
que ya de pronto son años,
Ahora veo tus ojos de paso lento,
y tu recuerdo con felina iridisencia de antaño.

Como pasa ese tiempo,
que nos agrede con funesta precipitación,
como lluvia de un cielo rasgado
cayendo de a pétalo en total desmargaritación.

Me sabes a piano por las mañanas,
a tibio café por las tardes engaviotadas de suspiros,
a niño perdido entre muchedumbre aledaña,


Ya no somos los que solíamos reflejar,
quizá ya solo migajas de juventud roída,
punzantes agujas de reloj carcomido navegando al azar,

Levemente nosotros,

susurros vivientes, jadeantes,
renacer en mil vidas,
constelado atardecer expectante.

Fabrizio Aragón


25/5/12

Extraña y taciturna


Lava profunda y agreste sobre roca calcinada y oscura,
destellos de luz y reminiscencias de antaño,
sonrisas florecientes entre la boscosa y oscura espesura,
y la putrefacción de tu danza ya no me provocan daño.

Tan solo lavanda y margaritas de húmeda procedencia,
tan solo lluvia tocando mi piel moribunda y agrietada,
toda esta realidad circundante pretende agreder mi divina esencia,
pero florezco como el loto entre pútrido estanque en alborada.

Sé que me rondas por las noches frías y oscuras de agrio sin saber,
y que intentarás nuevamente desgarrar mi carne y llevarme lejos,
déjame empaparte de mil sortilegios antiguos con sabor a amanecer,
y enredar tus maleficios con tiernos retoños y verdes estanques como espejos.

Es imposible estar muerto por completo,
siempre resurjo de mil maneras arbóreas,
como verdes crespúsculos, como esporas al viento,
de indescifrables maneras inconclusas, como sonrisas etéreas.

Tengo listo un sepulcro dedicado a tu belleza taciturna,
la aderezaré con hojarascas y margaritas de tímidas sensaciones,
las regaré cada noche con luz de Luna,
y verteré sobre tí jacarandas de frondosas y púrpuras pasiones,

Fabrizio Aragón




15/5/12

Hechicera de amaneceres ))O((



A una mujer que entre sus manos atrapó  a la duda dormitante de hélidos pasadizos,
a su sonrisa rebelde que retando al mundo pendía de un hilo,
a sus insinuantes y titilantes amaneceres de seductoras miradas consteladas,
aquella que con contoneo felino me embrujó con gran sigilo.

Ya no soy un habitante más de esos áridos parajes,
ni siquiera un intruso de armadura oxidada,
soy tan solo el peregrino de tus besos y celajes,
y de los caprichos de tu mente oscura y olvidada.

Porque aún te rondan las sombras de mil batallas perdidas,
y tus lágrimas me saben a continente deshabitado,
por toda la savia vegetal que has dejado a la deriva,
y al rastro de miel é insectos que me muestran tu espacio inexplorado.

Solo tus frías manos se mecían como lunas menguantes por sobre toda mi faz podrida,
tan solo tus embrujos perennes,
y tu constante pecho desnudo sobre la hiriente hojarasca roída.

Recibí entonces ese tétrico abrazo,
y supe,
enredado entre cabellos,
que tu pagana revelación me poseería hasta en el más oscuro ocaso.

El daño ya estába hecho,
podía sentir desintegrarme en miles de luciérnagas con rumbo al viento,
el ruido no cesaba,
tan solo el bosque contenía el sortilegio a todas mis plegarias.

Deambulante se encontraba tu desnudez plácida entre la descascarada verticalidad boscosa,
yo te besaba el cuepo completo,
jadeante.

Y me perdí para siempre,
entre la negrura de tus labios hechiceros y la espesura de tu bosque inmaterial.


Fabrizio Aragón












7/5/12

Tus manos como cardos secos hirientes



Y se me asoman derepente tus mordibles labios,
como inflorescencias destinadas a pertenecer al viento.

Como caricias proveyentes de antiguos designios de perfumados lotos.
en tus manos el porqué de mis saberes,
y ciertamente intacta,
por sobre todos mis absurdos inciertos atarceredes.

Y te me vienes como impacto sobre la mente,
como un tren de coníferas y nubosas revelaciones,
como ciertas flores que aparecen derepente,
y desaparecen así,
con la más temible e inesperada víspera del invierno latente.

Ven que necesito respirarte por completo,
saboreárte la piel con savia y saliva entremezclada,
y tu cuerpo desnudo yaciente,
por los fríos aposentos de mis manos y mis secretos.

Mientras tanto las metáforas silentes caían una a una por sobre tu piel desnuda de caricias sinceras,
y tú me regalabas suspiros y sentimientos de esporádicas dedicatorias menguantes.

Estos son versos que te susurro lentamente,
esta es pasión pura versificada y digitada,
como alfileres acariciando tu  piel hirviente y latente,
llegando profundo,
hasta la espesura de tu selva virgen y desolada.

Fabrizio Aragón
c-4




28/4/12

Nocturno I



Solo el crudo y tétrico muro se anteponía sobre mis huesos,
solo liturgía y estados sublimes como estanques formando enjambres titilantes de mariposas,
sabían llevar en cierto equilibrio todo esto.

Podría decir que en realidad la imaginación es mi más fuerte adversaria,
podría decírte a tientas sobre oscuridad teñida de lienzos roídos,
que aún planeo un estallido,
viajar por una que otra estrella navegante como venus coloreando el verde azul del cielo ennegrecido.

Ya no sé de todo esto,
el reloj reverberante tictaquea con cierta certeza macabra,
y un desgarrante piano me lleva de la mano hasta el ocaso.

Ciertamente lo sé.

Pero estoy decidido a saber que ya no existe.

he decidido lanzar por la borda a la nostalgia que fielmente se ha enclaustrado en mí por tantos años.
dentro de mí esa extraña telaraña huele a irrealidad que se percibe y se siente.

Sobre todo lo etéreo alzas tu vuelo como un peregrinaje de recuerdos esparcidos por un lienzo de margaritas intenciones,
puedo sentir entonces que la vida vibra y crece constante,
sobre miles de acantilados te viertes bendita como susurrante lluvia que alivia mi más recóndito espacio.

Mientras tanto allá afuera hace mucho frío,
mientras tanto allá permanece la carnicería.

Ya no quiero pertenecer más a todo este invento,
quiero compartir mi pensamiento hasta con el más sublime intento,
saberte a primavera y a verde detenimiento,
y cruzar a nado,
hasta el cálido abrazo de tenerte en el pensamiento.

Pero aquí estoy,
tan lejano y  radiante,
tan fulano  y ocaso,
como esporas detenidas viento
con un futuro por delante.


Fabrizio Aragón














24/4/12

Miles de madrugadas, (Boreales Auroras)

El Sol no se lo podía creer,
había empezado a percibir tu piel desde muy lejos,
desde el otro lado de la playa desnuda comenzó a entibiar tu naturaleza.

 Y me encantó verte sobre ese lienzo arena, rodeada de caracolas y algas color sonrisa.
La espuma marina dibujaba la orilla de tu cuerpo suntuoso,
 y el celeste azul de tu misterio me empapaba por dentro.

 Empezaba a amanecer sobre nosotros,
solo una gaviota lejanamente fue testiga, solo ella,
solo ella y nuestros besos en alta mar.

 En la espesura de mi bosque te me internaste muy despacio,
con total sutileza, con total destreza de madre naturaleza.
 Solo quedaba la silueta de tu jade enterneciéndolo todo,
 regalándome de su agua fría de cascada.

 Mujer,

 Yo quiero regalarte el bosque entero,
pero tu savia se me seca de las venas,
Quiero regalarte un Lunes de Luna llena,
pero este precipicio acantilado me corta y cercena,
 quiero regalarte flores con el pensamiento.

 Pero sabes,
la oscuridad de la ceniza me divaga solo muy a veces,
y a mis aguas ya no encayan restos de naufragios,
y ya toda mi vegetación reverdece con creces.

 Tén
 tén este ramo de pensamientos y suspiros color celeste frío amanecer,
ponlas en agua y platica con ellas de madrugada,
dedícales estrellas y una sonrisa tuya a medianoche.

 Fabrizio

9/4/12

a un gato



Desde lo más profundo de mis mundos,
te soñé como un gato,
de curvilíneas formas pronunciadas,
y ojos de oscuro negro delineados.

Entre la oscuridad de la noche fría,
navegamos juntos por lúgubres aguas,
yo te dedicaba versos cual veleros,
mientras tu mecías tu cola con lejana alegría.

Pude sentirte la piel a tientas,
por sobre toda la materialidad de las cosas,
pude rescatar ese débil maullido de vida,
mientras tú te acurrucabas en mi esquina adolorida.

E intenté descifrarte con el cuerpo desnudo,
y tú solo prodigabas espirales de saliva y olvido de antaño,
astutamente logré robarte en una caricia toda duda,
y tus manos desgarrándome no produjeron ningún daño.

Quiero seguir viéndote a los ojos,
y que tu melancolía me empape la mirada,
salvarte de toda duda y despojos,
sacarte de este sueño que finaliza en la alborada.

Fzio Arg´n

19/3/12

Bailemos ( a Scarlett Aragón )




La sutil danza no termina aquí,
siente como te besa la algarabía,
todo este asunto, y las complicaciones intrascendentes de la vida.

Toma mi mano y dancemos,
demos vueltas sobre toda la podredumbre de las insinuaciones,
y ríamonos a costa de la penuria,
que miles de inflorescencias nos perfuman la sonrisa.

Y me voy sintiendo música por dentro,
y tú te vas convirtiendo en un vals de aquellos de antaño,
nada de esto debe resultarte ya algo incierto,
pues es la vida un regalo que nos rejuvenece con el pasar de los años.

Es el mundo un instante pasajero hermana mía,
una danza acompañada de instrumentos orientales,
bailemos al ritmo de la silente cítara gloriosa de alegría,
hasta que nuestros pies se conviertan en aguaceros torrenciales.

Dedícale tus mejores pasos de galante dicha al soleado y celeste firmamento,
toma mi mano y celebremos con dicha y mística,
embriaguemonos con la Luna y las estrellas en este baile lento,
y seamos uno con el despertar de las jacarandas y las margaritas.

Fabrizio Aragón

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